Cinco compromisos que ningún precio puede romper.
Cómo funciona el ciclo de revisión de precios de MarginCue —semanal por defecto— y qué garantizamos al cliente final del restaurante.
1. Resumen
MarginCue es un sistema de revisión de precios destinado a operadores de restauración independiente en España. Nuestro modelo propone precios que se publican solo con la aprobación del propietario del restaurante: directa, o mediante una delegación que él mismo activa, puede revocar al instante y queda siempre registrada. El ciclo por defecto es semanal, y cada restaurante puede fijar su propia ventana de estabilidad: el tiempo mínimo que un precio permanece quieto antes de poder volver a moverse. Dentro de esa ventana el precio no cambia, ningún precio cambia durante un servicio, los precios son idénticos para todos los clientes en un mismo momento y el importe que el cliente ve al pedir es el importe que paga.
2. Nuestro modelo de revisión
El ciclo por defecto es semanal: MarginCue calcula una propuesta de precios a partir de los costes del restaurante, del histórico de ventas y del contexto de mercado local. La propuesta cubre los siete días de la semana siguiente y se entrega al propietario con antelación suficiente para su revisión. Una vez aprobada, los precios quedan fijados hasta el siguiente ciclo; la aplicación efectiva se produce el lunes a primera hora. No existe ajuste intradía ni modificación durante los servicios.
Cada restaurante puede fijar una ventana de estabilidad distinta: el número mínimo de días que un precio permanece quieto antes de poder volver a moverse. Con el valor por defecto —siete días— el comportamiento es exactamente el ciclo semanal descrito arriba. Un restaurante que acorte esa ventana revisa precios con más frecuencia, y las reglas siguen siendo las mismas: un precio nuevo entra en vigor al cierre del día, nunca durante un servicio abierto; ningún ajuste supera el 15% de variación sobre el precio de referencia del plato; y nada se publica sin la aprobación del propietario.
Este modelo se diferencia de los esquemas de ajuste en tiempo real, en los que el precio de un mismo producto puede variar entre el momento de consulta y el momento del pago, o variar entre dos clientes de un mismo establecimiento según su perfil o el momento de la petición. MarginCue no opera así. El precio vigente es único para todo el establecimiento y no se mueve mientras dura la ventana de estabilidad del restaurante.
3. Compromisos con el cliente final
El modelo descansa sobre cinco compromisos públicos. Cada uno de ellos se aplica a todos los restaurantes que utilizan el sistema:
- Compromiso 1. El precio que el cliente ve al pedir es el que paga.
- Compromiso 2. Los precios no varían durante una misma experiencia de consumo ni dentro de la ventana de estabilidad que fija el restaurante; por defecto, la semana.
- Compromiso 3. Todas las mesas del restaurante pagan el mismo precio en el mismo momento.
- Compromiso 4. Cada ajuste está sujeto a límites fijos: nunca supera un 15% de variación sobre el precio de referencia del plato.
- Compromiso 5. Cada semana, los precios se publican solo con la aprobación del propietario del restaurante: directa, o mediante una delegación que él mismo activa, puede revocar al instante y queda siempre registrada.
4. Por qué adoptamos este modelo
La restauración independiente opera con márgenes estrechos frente a una estructura de costes sometida a presión creciente: variaciones en el precio de la energía, en el coste laboral, en los insumos alimentarios y en los alquileres. Las herramientas tradicionales —revisión anual de carta, subida uniforme sobre todas las referencias— no capturan esa variabilidad con el detalle suficiente para proteger la rentabilidad del negocio sin trasladar sobresaltos al cliente.
Los modelos de ajuste en tiempo real corrigen el problema en la dirección equivocada. Introducen incertidumbre sobre el importe final, penalizan la previsibilidad del gasto y desgastan la confianza del cliente en el establecimiento. Consideramos que esa confianza es el activo más costoso de reconstruir, y que un operador de restauración no debería tener que elegir entre proteger su margen y proteger su relación con quien se sienta a su mesa.
Nuestra posición es intermedia y deliberada. Un ciclo de revisión acotado —semanal por defecto— permite capturar variaciones reales del mercado sin comprometer la estabilidad del precio dentro de la experiencia de consumo. Que la ventana de estabilidad la fije cada restaurante, y no nosotros, no relaja ninguno de los cinco compromisos: el límite del 15% por ajuste, la estabilidad durante el servicio y el precio único por establecimiento y momento se aplican con cualquier ventana. La aprobación del propietario — directa o por una delegación que él mismo activa, puede revocar al instante y queda siempre registrada — garantiza que ninguna decisión de precio sale del marco autorizado por quien conoce el negocio y responde por él.
5. Marco legal y regulatorio
MarginCue opera conforme al marco legal aplicable en España: la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista; el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007; y el Reglamento (UE) 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor. El precio mostrado al cliente en el momento del pedido es el precio efectivamente cobrado: sin recargos añadidos en caja, sin variación entre pedido y cobro, sin distinción según el perfil del cliente o el canal de venta dentro del mismo establecimiento.
6. Contacto
Las consultas de prensa e institucionales relativas a esta política pueden dirigirse a prensa@margincue.com. Respondemos con el detalle que corresponda al registro público de nuestra actividad; la documentación técnica relativa al funcionamiento interno del motor de cálculo no forma parte del material de información pública.